Otelo y el rey Lear

 "–Pero si está loco, señor. 
–La plaga de este tiempo es que a los ciegos guíen los locos".
William Shakespeare. El rey Lear.

Nueva entrada para hablar de los libros del club de lectura. En esta ocasión es el libro que elegí yo. Lo elegí porque este año acordamos que fueran cortos, de autores ya bien muertitos y que creyéramos que nos podían gustar a todos.

Y creo que he acertado. Shakespeare es siempre un acierto y más si es una tragedia. El gran mérito de Shakespere, según creo, es la creación de arquetipos y de recrear las emociones humanas. Sus tragedias son terribles y a la vez tremendamente verosímiles. Pensamos y sentimos como los personajes.

Los temas de sus obras son los de la vida misma: amor, poder, venganza, traición, celos... la vida misma, claro, aunque en nuestra vida diaria no acabemos la trama con muertos por todos los lados y una cuarta de sangre en el escenario.

El principal problema que tiene leer a Shakespeare es que la traducción hace que pierda mucho y que el teatro, aunque se pueda leer, está escrito para ser representado. En cuanto a la traducción intenté comprar un libro con traducciones firmadas y más o menos actuales en lugar de coger algún libro de difusión gratuita que pudiera darme algún mal susto.

Elegí este libro de Penguin y tiene unas traducciones bastante buenas, al menos las dos que he leído. Otelo está traducido por María Enriqueta González Padilla y el rey Lear por Vicente Molina-Foix.

Entrando en materia, y para los que no sepan de qué van, diré que Otelo trata sobre la ambición desmedida de un personaje (Yago) que manipula a todas las personas para trepar, principalmente a Otelo al que desquicia de celos respecto a su amada Desdémona. Pero no sólo se aprovecha de Otelo, se aprovecha de sus amigos, de sus enemigos e incluso de su esposa. Todo termina mal, claro.

El rey Lear nos cuenta la historia de un anciano rey que se deja llevar por los halagos mentirosos antes que por el amor y la verdad. Tiene tres hijas a las que va a dejar el reino y a la única que dice la  verdad y que realmente lo ama, Cordelia, es a la que deshereda. Nuevamente se ven las pasiones humanas como el egoísmo, la envidia, el arrepentimiento, la ira y la venganza. Y nuevamente todo termina mal.

Algunos fragmentos que he subrayado:
"Está en nosotros mismos el ser así o asá. Nuestros cuerpos son como huertos cuyos hortelanos son nuestros albedríos. Así es que si queremos plantar ortigas o sembrar lechugas, plantar hisopo y escardar tomillo, proveerlos con un género de yerbas o dividirlos en muchos, dejarlos estériles sin cultivo o abonarlos con industria, el poder y la capacidad correctiva están en nuestras manos. Si la balanza de nuestras vidas no tuviera un platillo de razón para equilibrar otro de sensualidad, la sangre y la bajeza de nuestros instintos nos conducirán a las más absurdas conclusiones. Pero tenemos la razón para templar nuestras airadas pasiones, el aguijón carnal, nuestros apetitos desenfrenados, entre los cuales considero que este que ustedes llaman amor no es sino una estaca o vástago". Yago en Otelo.
"¡Que confiese y sea ahorcado luego...! No: ahorcarlo primero y que luego confiese... ¡Tiemblo solo al pensarlo! La naturaleza no se revestiría de la mera sombra de una pasión sin algún fundamento. ¡No son vanas palabras las que así me estremecen!". Otelo en Otelo.
"Y quien me hacía reír, en la horca.
¿Nada de vida, nada, nada?
¿Por qué un perro, un caballo, una rata, tienen vida,
y tú ni un suspiro? Ya no volverás.
Nunca, nunca, nunca, nunca, nunca.
(A KENT.) Te lo ruego, desabróchame este botón. Gracias, señor.
¿Lo estás viendo? Mírala. Mira, sus labios.
Mira eso, mira eso". Lear en el rey Lear
Yo no puedo hacer más que recomendaros que leáis a Shakespeare (o a Calderón o a Lope de Vega o a cualquier autor de teatro clásico), que lo disfrutéis, que os emocionéis y que aprendáis.

No sé qué les habrá parecido al resto de los miembros del club, pero podéis leer sus reseñas en los blogs de MG, Carmen, Paula y la de Juanjo estará en el blog del club.

Después del verano volveremos con Frankie y la boda de Carson McCullers. Que tengáis un gran verano lector.

3 comentarios:

  1. Proust, Joyce, Shakespeare... son autores q reservo para mi prejubilacion.
    Te admiro por tu paciencia lectora.
    Abrazos

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  2. Es estupendo, ves venir la tragedia a lo lejos pero te sigue interesando como si no supieras cómo va a acabar la historia. Seguiré leyendo las tragedias. Y luego las comedias.
    Me gusta mucho Shakespeare y siempre que representan algo suyo voy a verlo, y siempre salgo pensando lo mismo, que el texto es tan sensacional, que lo aguanta todo. Muy fan.

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  3. Consu's, puede que sea mejor que empieces a leerlos ya. Lo bueno, cuanto antes, mejor.

    MG, me alegra que te haya gustado. Shakespeare siempre es un acierto.

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